Fuente: Cooperativa
Fecha: 2026-01-21 12:59:30
La tensión entre Estados Unidos y Europa por las ansias de la Casa Blanca de anexionar esa gran isla ártica centró ayer, martes, la segunda jornada del Foro Económico Mundial (WEF), a la espera de la intervención este miércoles del presidente Donald Trump, que ya desde Truth Social adelantó cuál va a ser su postura en Davos.
Si el nivel de protagonismo en el Foro que se celebra hasta el viernes en esa población alpina se mide por el revuelo que generan las declaraciones que dan a la prensa, en esta jornada el ponente más destacado fue el presidente francés, Emmanuel Macron.
Tras su intervención ante el plenario, el líder galo, con gafas oscuras por un derrame ocular, atravesó el Centro de Congresos de la población alpina rodeado por un enjambre de informadores, con un tramo de escaleras incluido, ante los que se paró en varias ocasiones, para nerviosismo de sus asesores y personal de seguridad, y frustración de muchos informadores incapaces de escucharle.
La tensión entre Estados Unidos y Europa por Groenlandia se trasladó este martes al Foro de Davos, donde las principales intervenciones giraron en torno a la tensión generada entre Estados Unidos y Europa por las presiones anexionistas de presidente Donald Trump sobre la gran isla ártica.
Las más destacadas, la de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que anunció que la respuesta europea sería "firme, unida y proporcional".
"Consideramos al pueblo de Estados Unidos no solo como aliados, sino como amigos. Y arrastrarnos a una peligrosa espiral descendente solo ayudaría a los adversarios que ambos estamos tan comprometidos en mantener fuera de nuestro panorama estratégico. Nuestra respuesta será firme, unida y proporcional", dijo en su intervención pública.
Von der Leyen subrayó la necesidad de ser "estratégicos" en la forma de abordar esta cuestión" y aseguró que Europa está "plenamente comprometida y comparte los objetivos de Estados Unidos" en materia de seguridad en el Ártico, que sólo puede lograrse "de forma conjunta".
En ese sentido, y ante el anuncio de Trump de aplicar aranceles adicionales del 10% a los países europeos que hagan maniobras militares en Groenlandia, la democristiana alemana aseguró que son "un error, especialmente entre aliados de larga data".
La presidenta de la Comisión Europea agregó que las actuales tensiones pueden superarse desde el acercamiento, pero aseguró que la UE mantiene una serie de "principios" sobre la cuestión, que comienzan con mostrar "plena solidaridad con Groenlandia y el Reino de Dinamarca".
"La soberanía y la integridad de su territorio no son negociables", zanjó.
En tanto, el presidente francés instó este martes a sus socios de la Unión Europea a no dudar en aplicar el mecanismo anticoerción cuando "no somos respetados y no se respetan las reglas del juego" y abogó por mantener la "calma" y "no aceptar pasivamente la ley del más fuerte".
"No debemos dudar tener dudas en usarlo", afirmó al referirse al mecanismo conocido como "bazuca comercial", del que la UE se dotó a finales de 2023 y que aún no ha sido estrenado.
"Europa tiene herramientas muy poderosas y debemos utilizarlas cuando no se nos respeta y cuando no se respetan las reglas del juego", continuó el líder galo.
"Con Groenlandia, no hemos amenazado a nadie, hemos apoyado a un aliado, Dinamarca", enfatizó Macron en su discurso, en el que manifestó que los aranceles con los que Trump ha amenazado a los países que se oponen a su ambición son "inaceptables, sobre todo si se usan (por parte de Washigton) para sacar una ventaja territorial".
"No debemos aceptar pasivamente la ley del más fuerte, ya que esto conduce a una política del más fuerte y a un enfoque neocolonial. El neocolonialismo no es la solución", subrayó el mandatario francés.
Mientras, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, recomendó a la UE que "respire hondo, deje que las cosas se resuelvan y descarte represalias" tras las declaraciones de Trump sobre su intención de anexionar Groenlandia.
Durante su intervención en el Foro Económico, el ministro aseguró que la isla "es esencial para el escudo antimisiles "Cúpula Dorada", mecanismo de defensa para misiles intercontinentales.
En todo caso, la intención de la administración estadounidense es "seguir adelante con el acuerdo comercial con Europa", a la que ha calificado de "epicentro del gran embrollo regulatorio", y a la que ha instado a "desregular" del mismo modo que lo ha hecho Trump en EEUU "con muy buenos resultados".
En su intervención en Davos, el primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró que el "viejo orden mundial" no va a ser recompuesto e invitó a otros países a unirse frente a "las grandes potencias" que han desmontado un mundo basado en normas.
El jefe de Gobierno afirmó que el mundo está padeciendo "una ruptura" y no "una transición", en la que "los grandes poderes" están utilizando la "integración económica como un arma".
"No se puede vivir con la mentira del beneficio mutuo a través de la integración cuando la integración se convierte en la fuente de la subordinación", dijo.
El premier canadiense utilizó el ensayo 'El Poder de los sin Poder' del autor checo y antiguo presidente de la República Checa, Václav Havel, para ilustrar la situación actual en la que parece que "el orden mundial basado en normas está apagándose", "los poderosos pueden hacer lo que quieren y los débiles deben sufrir".
Según Carney, de la misma forma que el poder del sistema comunista en el este de Europa desapareció cuando la sociedad empezó a dejar de seguir las normas impuestas por los Gobiernos, "es el momento en el que las empresas y los países" se rebelen contra las grandes potencias.
Ante esta situación, el líder canadiense señaló que los países más débiles pueden optar por aislarse para protegerse lo que, en su opinión, producirá "un mundo de fortalezas que será más pobre, más frágil y menos sostenible".
"Y la cuestión para potencias medias como Canadá no es si debemos adaptarnos a la nueva realidad. Debemos. La cuestión es si nos adaptamos limitándonos a levantar muros más altos o si podemos hacer algo más ambicioso ahora", continuó.
Carney puso como ejemplo Canadá, que está estableciendo nuevas relaciones para construir "coaliciones que funcionen, asunto por asunto", creando "una densa red de conexiones en comercio, inversión y cultura, de la que podamos tirar frente a retos y oportunidades futuras".
El primer ministro canadiense, que también expresó su "firme" apoyo a Groenlandia y Dinamarca y el compromiso "inquebrantable" de Ottawa con el artículo 5 de la OTAN, terminó señalando que mientras las grandes potencias pueden permitirse ir por libre "por ahora", las potencias medias no pueden.
"Cuando solo negociamos bilateralmente con un poder hegemónico, negociamos desde la debilidad. Aceptamos lo que se nos ofrece. Competimos entre nosotros por ser los más complacientes. Esto no es soberanía", dijo.
Por lo que propuso "dejar de fingir, de nombrar la realidad, de construir nuestra fortaleza en casa y de actuar juntos. Ese es el camino de Canadá. Lo elegimos abierta y confiadamente, y es un camino abierto de par en par a cualquier país dispuesto a recorrerlo con nosotros".
El discurso de Carney se produjo poco después de que el principal periódico de Canadá revelase que las fuerzas armadas canadienses, por primera vez en más de un siglo, ha elaborado un esquema teórico sobre una posible respuesta de Canadá a una invasión de Estados Unidos.
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